Seis palabras que unen el noruego y el español


Todas las lenguas se enriquecen a lo largo de su historia adoptando palabras de otros idiomas. Hoy veremos cuáles vienen del noruego y el español se ha quedado para él. ¿Nos vamos de viaje por Noruega y sus bonitas palabras?

Son pocas palabras las que tenemos en español que proceden de otras en noruego, y algunas es posible que ni siquiera te suenen. ¡Tanto mejor! Las aprendemos juntos. Pueden ser un buen tema de conversación para romper el hielo: «Oye, guapo, ¿a que no sabes que la palabra esquí no viene del inglés, sino del noruego?».

Fiordo

Por supuesto, este artículo tenía que empezar con uno de los términos por los que más conocemos al país nórdico. La palabra fiordo procede de la noruega fjord. Según el Diccionario de la lengua española (DLE), significa ‘golfo estrecho y profundo, entre montañas de laderas abruptas, formado por los glaciares durante el periodo cuaternario’. Cogimos prestada una palabra noruega para poder dar nombre a esos bellos paisajes tan representativos del país. Quién tuviera dinero para irse de crucero por los fiordos noruegos…

Esquí

La palabra esquí, tanto el patín como el deporte, proceden en español de la palabra francesa ski que, al mismo tiempo, viene del noruego ski. En español, como ya comentamos en un artículo anterior sobre extranjerismos, para adaptar plenamente una palabra extranjera tenemos que ajustarla a nuestra ortografía y nuestro sistema fonológico, ortográfico y morfológico. Por eso, a esquí le incorporamos una e, ya que las palabras que comienzan por «s líquida» no son propias del español (como en ski, spray o spaguetti). Por último, se adaptó el sonido /k/ a qu en lugar de mantener la letra k original. En las palabras extranjeras de más reciente incorporación ya se prefiere mantener la letra k si la tenían en origen. Parece que antes la k no tenía muchos fans (o fanes, en español) y ahora ya la van aceptando.

Eslalon

Seguimos con el esquí. Eslalon significa ‘competición de esquí alpino sobre un trazado descendente en zigzag con pasos obligados’. Nuestra palabra procede del inglés slalom, y esta del noruego slalåm. Es lo que tiene Noruega, que tienen que sacarle partido a la nieve de alguna forma.

Kril

Un ejemplo de palabra en la que ya se prefirió conservar la letra k original en lugar de adaptarla a qu. Significa ‘banco de crustáceos planctónicos semejantes al camarón, que constituye el alimento principal de las ballenas’. Procede del inglés krill, y este a su vez del noruego krill, que literalmente significa ‘alevín, pez pequeño’. De momento, todas palabras muy en la línea de lo que se nos viene a la mente al pensar en países nórdicos: fiordos, ballenas y deportes de invierno.

Rorcual

Más ballenas. Rorcual es una ‘especie de ballena con aleta dorsal, común en los mares de España, que alcanza una longitud hasta de 24 m y tiene la piel de la garganta y del pecho surcada a lo largo formando pliegues’. Curiosamente, cogimos la palabra para denominar un mamífero típico de nuestros mares del francés rorqual, y este del noruego røyrkval, literalmente ‘ballena’.

Trol

Y al pensar en Noruega no podían faltar palabras relacionadas con la famosa mitología escandinava. Nuestra palabra trol procede del noruego troll, que literalmente significa ‘ser sobrenatural’. En el DLE se define como ‘monstruo maligno que habita en bosques o grutas’. En los últimos años, el término trol ha adquirido el significado de ‘persona que molesta e insulta’, sobre todo en foros de Internet, aunque de momento no es una definición incluida en el diccionario (pero no por ello no se puede usar con ese significado).

Y tres más de regalo

Según los servicios que ofrece Enclave RAE, la plataforma de la Real Academia Española (RAE) de servicios lingüísticos (si os pica la curiosidad, leed este artículo tan interesante que explica lo que es), el noruego y el español tienen tres palabras más en común (bueno, una y dos elementos compositivos):

  • Gunneráceo,a. Es un término botánico que designa a una especie concreta de hierbas perennes. Su nombre procede del latín científico Gunneraceus, y este de Gunnera, nombre de un género de plantas, por J. E. Gunnerus, 1718-1773, botánico noruego, y el latín –aceus ‘-áceo’.
  • Atto-. Es un elemento compositivo que significa ‘una trillonésima (10-18) parte’ de algo. Procede del noruego y el danés atten, que significa ‘dieciocho’.
  • Femto-. Otro elemento compositivo, ‘una milbillonésima parte’ (10-15) de algo. Procede del noruego y danés femten, que significa ‘quince’.

Noruego y español: alianzas entre idiomas

Es fácil que se nos ocurran palabras que ya utilizamos en español y que proceden del inglés (airbag, bar, cóctel, wifi…), por ejemplo, pero no es tan fácil saber que hay palabras bastante comunes que debemos a otras lenguas. El noruego es uno de los idiomas que menos vocabulario nos ha aportado, pero hay decenas de lenguajes de los que hemos cogido un puñado de palabras: el polaco, el búlgaro, el sueco o el tibetano. ¡Incluso tenemos una palabra del esquimal: iglú!

¿Conocías todas estas palabras? De tanto hablar del noruego y el español dan ganas de fugarse a ver fiordos… De momento, por aquí seguiremos aprendiendo curiosidades del lenguaje y estaremos al acecho para cazar erratas y errores de ortografía y gramática por doquier. En esos momentos… ¡correctora al rescate!

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