¿Siglas o abreviaturas? Cómo diferenciarlas


¿Eres más de usar siglas o abreviaturas? Es muy común ver un poco de caos en los medios de comunicación a la hora de elegir entre estas dos formas de acortar. ¿Se dice EE. UU., EEUU, USA…? Dos son abreviaturas (una correcta y otra no), pero otra es una sigla. ¡Correctora al rescate!

Las diferencias entre siglas y abreviaturas

El objetivo de ambas es abreviar un nombre (o una expresión) más extenso. Pero no todos los nombres que tienen siglas tienen su propia abreviatura, y viceversa. Además, la forma de crear una sigla y la de crear una abreviatura son muy distintas.

Cómo se crean las abreviaturas

Por un lado, las abreviaturas, a grandes rasgos, se forman eliminando algunas letras de la palabra o de la expresión: teléf. por teléfono, dcha. por derecha, o r. p. m. por revoluciones por minuto. Todas las abreviaturas llevan punto al final de cada unidad que las componen, y cada una se separa con un espacio: EE. UU. (y no «EEUU») o S. L.

Aunque hay un listado de abreviaturas «oficiales» (algunas en mayúsculas y otras no), hay libertad para que cualquiera cree sus propias versiones. En tus textos personales, puedes abreviar lo que quieras y como quieras, aunque siempre con su punto al final o sus espacios, si corresponden.

Cómo se crean las siglas

Por otro lado, las siglas se forman cogiendo las iniciales de todas las palabras importantes que forman el nombre o la expresión: ONG (organización no gubernamental), IVA (impuesto sobre el valor añadido) o RAE (Real Academia Española). Siempre van en mayúsculas, sin tildes, y se escriben juntas, sin puntos ni espacios. Por eso, la sigla de Estados Unidos es EUA (Estados Unidos de América) o USA (United States of America, en inglés).

El lío de los plurales

Además de su formación, la otra diferencia entre siglas y abreviaturas tiene que ver con el plural. Y es que las siglas no tienen. La ONG y las ONG se escriben exactamente igual, aunque una la pronunciemos en plural (la oenegé y las oenegés). Por eso no es correcto escribir «ONGs» o «ONG’s».

En cambio, las abreviaturas sí pueden ir en plural. Por lo general, simplemente se les añade -es o -s (pág. y págs., Sr. y Sres.). El caso que más dudas genera es cuando ha habido una reducción extrema en la abreviatura y nos hemos quedado solo con una letra de cada unidad; en ese caso, cada una se duplica: EE. UU. (Estados se abrevia con una E duplicada, y Unidos con una U duplicada), JJ. OO. (Juegos Olímpicos), SS. MM. (sus majestades)… En todos esos casos, si se quisieran dejar en singular, la abreviatura sería solo de dos letras (S. M., su majestad).

CC OO, abreviatura sin el punto necesario. Ejemplo de El País.
Sabemos que «CC OO» es una abreviatura porque se duplica la C de Comisiones y la O de Obreras al ser plurales. Sin embargo, le faltan los puntos (CC. OO.). Visto en El País.
A veces se puede elegir entre siglas o abreviaturas (sigla FCSE y abreviatura FFCCSSE).
Europa Press usa la sigla FCSE. En cambio, la Wikipedia (imagen de abajo), prefiere usar la abreviatura, para lo que ha tenido que duplicar todas las letras que abrevian términos en plural; eso sí, le faltan los puntos y los espacios.
Abreviatura de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, FFCCSE. En Wikipedia.

¿S. L. o SL?

Para terminar, el último caso curioso que genera dudas entre siglas y abreviaturas. S. L. es la abreviatura de sociedad limitada, pero seguro que también has visto escrito SL. Al igual que S. A. y SA.

Según la Ortografía, las abreviaturas se leen como si la palabra entera estuviera escrita (si vemos pág., leeremos página). Pero con SL y SA, es común leerlas letra por letra (ese-ele y ese-a). En ese caso, acepta transformarlas en siglas, que se pueden leer letra por letra y, como ya hemos visto, no llevan puntos ni espacios.

La empresa Ambiental S.L. no escribió el espacio necesario en la abreviatura (S. L.).
Esta empresa es más de abreviaturas. Aunque le han faltado los espacios (S. L.).
Ejemplo de Infoautónomos en el que usan la sigla SL en lugar de la abreviatura S. L.
En Infoautónomos (El Economista), son más de siglas.

Entonces… ¿siglas o abreviaturas?

Tras esta explicación, muy escueta, de las siglas y las abreviaturas, te toca ahora decidir si eres más de EE. UU. o de EUA. O si seguirás escribiendo «EEUU», sin punto ni espacios. Esta vez, eso sí, con conocimiento de causa.

¿Supermercados DIA, Día o Dia?

Logo de los supermercados DIA

La conocida cadena española de supermercados DIA ha sido noticia esta semana en el mundo económico. Su inversor mayoritario, el ruso Mijaíl Fridman, lanzó el pasado día 5 una oferta pública de adquisición (opa) para hacerse con el 100 % del grupo. Todos los medios dieron la noticia, pero cada uno escribe el nombre de la empresa de una forma. Aclaremos esto, ¡correctora al rescate!

El nombre completo de la empresa es Distribuidora Internacional de Alimentación, por lo que el nombre comercial que todos conocemos son sus siglas, DIA. En concreto, se trata de un acrónimo. Los acrónimos son siglas que se pueden pronunciar como una palabra y también vocablos formados por la unión de elementos de varias palabras (ofimática, teleñeco…).

¿Solo es correcto en mayúsculas?

Ahora bien, hay acrónimos que se han lexicalizado y ya no necesitan escribirse enteros en mayúsculas. Es el caso, por ejemplo, de Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) o de Unicef (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia). Fueron siglas que, con el tiempo, se han convertido en nombres propios que ya solo llevan la primera letra en mayúscula.

Incluso hay sustantivos comunes que ahora utilizamos y que, en su momento, fueron el acrónimo de un nombre más largo. Por ejemplo, ovni (objeto volador no identificado) o la palabra que utilizábamos al principio, opa (oferta pública de adquisición). Pero también sida, láser, pyme

En el caso de los nombres propios, la Ortografía de la lengua española (OLE) recomienda que solo los acrónimos con más de cuatro letras se puedan poner únicamente con inicial mayúscula. Si tienen menos, como es el caso de DIA, lo más adecuado es dejarlo entero en mayúsculas.

Ejemplo de Bolsamanía en el que escriben DIA en mayúscula.

Un ejemplo de Bolsamanía en el que DIA se escribe en mayúsculas pero no opa, que ya está lexicalizado y puede ponerse en plural.

Un acrónimo excepcional

Pero a veces vemos «supermercados DIA» , otras «las tiendas Día» , otras «la empresa Dia»… Por eso, pregunté a la Real Academia de la Lengua (RAE) qué estaba pasando. Podría decirse que el acrónimo DIA está en pleno proceso de lexicalización, aunque es un caso excepcional por ser un nombre propio de menos de cuatro letras. Por tanto, se puede escribir únicamente la primera letra en mayúscula, como en cualquier nombre propio.

Hasta aquí bien. Pero ¿Dia o Día? Una de las características de las siglas es que no se tildan, pero sí los acrónimos lexicalizados. Lo adecuado es adaptar la escritura a la pronunciación. Por eso, si decidimos poner el nombre solo con mayúscula inicial, la tilde será obligatoria: Día.

Ejemplo de La Información en el que han lexicalizador el acrónimo Día y le han puesto la correspondiente tilde.
En La Información han lexicalizado correctamente el acrónimo y lo escriben con tilde. (Vamos a ignorar las erratas y otros errores).

La otra duda que puede surgir es por culpa del logotipo de la compañía. En él, la empresa escribe su nombre con mayúscula inicial y sin tilde, Dia. La OLE recoge que en el diseño gráfico y sectores como la publicidad se permiten ciertas licencias ortográficas. Eso sí, a la hora de escribir el nombre en un texto, hay que ponerle sus tildes o mayúsculas correspondientes.

Los medios desconocen la lección

Para terminar, algunos ejemplos del lío mayúsculo que están creando los supermercados DIA. Ya no solo por sus vaivenes en Bolsa, sino por el caos en la ortografía de los medios de comunicación.

Los supermercados Dia siempre se escriben con mayúscula inicial y sin tilde en El Economista.
En este ejemplo de El Economista, escriben Dia* sin tilde pero mantienen OPA como acrónimo en mayúsculas.
Ejemplo de La Vanguardia, en el que escriben el nombre de los supermercados Dia con mayúscula inicial pero sin tilde.
Otro titular con Dia*, esta vez de La Vanguardia.
Ejemplo de Cinco Días, con Dia solo con mayúscula inicial pero sin tilde.
Un último ejemplo, de Cinco Días.

¿Conocíais este caso de los supermercados DIA? Un ejemplo curioso de la lexicalización de acrónimos. Las palabras avanzan con nosotros y los medios son uno de los principales agentes del cambio en el lenguaje. Aunque unos consiguen adaptarse mejor que otros… ¡Menos mal que esta correctora seguirá acechando para pillarles los errores!

El «ranking» de los anglicismos en los medios


El inglés ha inundado nuestro día a día. Subimos stories para ganar likes mientras nos comemos un muffin (antes conocido como magdalena) en un coffee shop. Pues los medios económicos no iban a ser menos, y tienen anglicismos sin los que parecen no poder vivir. Incluso mal escritos. ¡Correctora al rescate!

¿Cómo se marcan los extranjerismos?

En español señalamos los extranjerismos, las palabras que no pertenecen a nuestro idioma y que no están adaptadas a él, escribiéndolos en cursiva. Si no fuera posible, entre comillas, como en el titular de este artículo. Se hace para avisar al lector de que es posible que esa palabra no se lea tal cual está escrita, sino con la pronunciación del idioma de origen.

Por supuesto, hay extranjerismos que hemos incorporado y que ya forman parte de nuestro vocabulario. Pero, para llegar a ese punto, hay que adaptar su escritura. Si las palabras originales tienen alguna letra o grupo de letras que resultan ajenos al español, estas se adaptan a nuestro sistema fonológico y ortográfico. Básicamente, las adaptamos para que se escriban tal y como se pronuncian. Ya nadie escribiría spaguetti (italiano) pudiendo escribir espagueti, o yogourt (francés) en lugar de yogur.

Los anglicismos económicos más cotizados

Aunque no sea algo exclusivo del mundo económico, había que dejar un hueco para uno de los anglicismos más torturados en los medios: ranking. El pobre sufre de todo: le ponen tilde para intentar colarlo como español (*ránking) o no lo marcan como palabra extranjera. La terminación -ing no es propia del español, por lo que ranking, aunque se pronuncie como se escribe, no está adaptado a nuestra ortografía.

Anglicismos "ranking" (escrito *ránking) y "retail". Expansión.
Un ejemplo de Expansión con un teletipo de Europa Press. El híbrido incorrecto *ránking convive con el anglicismo retail, ese sí bien marcado.
Ejemplo de "ranking" sin marcar como extranjerismo. La Información.
Aquí, ranking no se marca de ninguna manera. Esta vez, en La Información.

Dicho esto, vamos con algunos de los anglicismos más usados en la economía. Por supuesto, en forma de ranking. Hay muchos más, pero estos son algunos de los que más hondo han calado. Y no siempre marcados con su cursiva o sus comillas:

1. Rating

Significa lo mismo que calificación o, para ser más específicos, ‘nota de solvencia’ (de una empresa, de un país…). Los medios prefieren el anglicismo rating porque es una palabra más corta, pero no porque no exista un término español. En el periodismo cada letra cuenta, así que ha ganado adeptos rápidamente.

Ejemplo de El País de un titular en el que se usa "rating" y se marca como extranjerismo.
En El País marcaron rating entre comillas simples. Aunque con el espacio en blanco que queda, habría cabido calificación.

2. Broker

Según el Diccionario de la lengua española (DLE), significa ‘agente intermediario en operaciones financieras o comerciales que percibe una comisión por su intervención’. Existe una forma para escribirlo en español, bróker, pronunciado tal cual se escribe, con una o. Si se pone sin la tilde, debe marcarse como todos los extranjerismos.

Ejemplo de El Mundo para "brokers", marcado como extranjerismo.
Otro ejemplo de El Mundo y, de nuevo, entre comillas simples. Podría marcarse también en cursiva o comillas dobles («» o «»).

3. CEO

Son las siglas en inglés de Chief Executive Officer. En español, consejero delegado. De nuevo, el espacio es la explicación para que haya triunfado tanto este cargo. ¡Anda que no se ahorra hueco escribiendo tres letras en lugar de consejero delegado! Por cierto, las siglas no se ponen en cursiva aunque abrevien expresiones en otro idioma.

Ejemplo de Funds People. Los prefijos unidos a palabras en mayúscula se separan con guion (ex-CEO).
Un ejemplo de Funds People. En este caso el error está en el prefijo, pues debería ser ex-CEO.

4. ETF

Las siglas de Exchange-Traded Fund. Se traducen como fondos cotizados. A grandes rasgos, los ETF son fondos de inversión que cotizan en bolsa. Y, una vez más, sus tres letras han ganado por goleada a las quince de fondos cotizados.

Ejemplo de ETF en un titular de Funds People.
Titular de Funds People.

5. Profit warning

En español podemos traducirlo como advertencia de beneficios. Es un aviso que hace una empresa cotizada cuando cree que algo va a impactar en sus ganancias. Prácticamente nadie usa el término en español, pero no creas que se acuerdan por eso de hay que marcarlo como extranjerismo…

Ejemplo de anglicismo "profit warning" en Bolsamanía, sin marcar como extranjerismo.
En este ejemplo de Bolsamanía, no se destaca profit warning de ninguna forma.

La rapidez es la reina

La conclusión final de este repaso a los medios de comunicación es muy sencilla: cuanto más corto, mejor. En plena era digital no hay que perder un segundo en escribir palabras de más. La rapidez es la reina y el inglés, el rey.

Como periodista, no puedo negar que, en el caso de algunos términos, son más cortos en inglés y los lectores especializados suelen entenderlos igual o mejor que los españoles. Pero entre tantos anglicismos se nos ha olvidado un gran papel de los medios: somos un importante escaparate de la lengua, y la velocidad nunca puede estar por encima de eso.

Siglas e impuestos: un lío mayúsculo


El mundo económico está lleno de palabras raras, números, porcentajes y tablas. Y también de muchas siglas: de impuestos (IVA, IRPF, PVP, IBI…), de indicadores (PIB) o de índices (IPC, IPCA). Y siempre se escriben en mayúsculas. El lío llega cuando hay que desarrollar el nombre al que se refieren… ¡Correctora al rescate!

Empecemos por el principio. ¿Qué son las siglas? Según la Ortografía de la lengua española, son «un signo lingüístico formado con las letras iniciales de los términos que integran una expresión compleja». Es decir, de la Organización de las Naciones Unidas obtenemos ONU, formada por las iniciales de los términos relevantes que forman su nombre (Organización, Naciones, Unidas).

Solemos asociar las mayúsculas en las siglas con que los nombres a los que se refieren también las llevan. Pero hay que tener en cuenta si son nombres comunes o propios. Por ejemplo, ONU se refiere a un nombre propio y, en concreto, las entidades y organismos se escriben con mayúscula en todos su términos relevantes. Por eso, tanto la sigla como el nombre completo se destacan con mayúscula.

En el caso de los impuestos y otros conceptos económicos, son nombres comunes que se abrevian para evitar escribirlos completos. Por tanto, sus siglas irán en mayúscula, pero su nombre completo, en minúscula: producto interior bruto (PIB), impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF), índice de precios al consumo (IPC), salario mínimo interprofesional (SMI) o impuesto sobre el valor añadido (IVA).

Los impuestos se contagian de «mayusculitis»

Vamos a sacar un poco los colores a los medios de comunicación. Un buen día para ver este pequeño error ortográfico fue el 14 de enero, con la presentación del proyecto de los Presupuestos Generales del Estado para 2019. Los medios rebosaban información sobre las novedades fiscales, bien cargada de erratas y de mayúsculas.

Ejemplo de mayúsculas incorrectas en el desarrollo de las siglas PIB junto a un ejemplo correcto. Diario Expansión, 14-1-19.
Expansión no lo tenía muy claro, así que probó con las dos opciones.
Ejemplo de mayúscula incorrecta en el nombre de los impuestos. Noticia de Cinco Días, el 14-1-19.
En Cinco Días quisieron escribir mal el IRPF cuanto antes para dejar hueco a las erratas.
Ejemplo de mayúsculas incorrectas en la escritura de varios impuestos. Fragmento de una tabla vista en Voz Pópuli el 14-1-19.
En Voz Pópuli llenaron la tabla de *«Impuestos» .

Pero no vamos a cebarnos solo con los medios de comunicación, porque no son los únicos que desconocen este apunte ortográfico. Ni siquiera se lo saben en la web del Ministerio de Hacienda ni en la de la Agencia Tributaria, que se supone que son los expertos. Ay.

Tampoco controla aún lo de las minúsculas el Boletín Oficial del Estado (o el BOE), en el que ya en 2006 se publicó la ley que regulaba los impuestos… malamente escritos.

Página web del Ministerio de Hacienda con todos los impuestos escritos en mayúsculas.
En la web del Ministerio de Hacienda no han dado ni una.
Ejemplo de mayúsculas incorrectas en el nombre desarrollado del IRPF.
Empezamos mal la Ley 35/2006, señor BOE.

¡Ay!, el corrector

¿Conocías ya este pequeño error? Como ves, es muy fácil encontrarlo en cualquier texto económico. En estos casos, el trabajo del corrector ortográfico es revisar cada detalle para asegurarse de que ni un error tan pequeño como este llega a los lectores.

Puedes consultar la recomendación de Fundéu relativa a este tema. Y si quieres ampliar información, te recomiendo que eches un vistazo al apartado «Ortotipografía en economía» de la Wikilengua.