La RAE acepta «puto»: ¿en qué te afecta?

La RAE acepta puto: ¿en qué te afecta?

¡La RAE ha aceptado puto como adverbio y como prefijo intensificador! ¿Y ahora qué? ¿Qué supone eso para ti, hablante? Pues, si eres de los que suele decir que algo te putoencanta…, nada; y si nunca has dicho que algo está puto lejos… también nada. ¡Correctora al rescate!

¿Por qué el hecho de que la RAE recoja estos usos de puto no nos afecta a los mortales? En general, ¿por qué no importa mucho que la RAE acepte una palabra?

1. La RAE no censura

El poder de la Academia no es ilimitado. Ni todo lo que dice va a misa ni todo lo que rechaza es el diablo. Su objetivo es recoger cómo habla la gente. De hecho, tras la aceptación de estos nuevos usos de puto, matizaba que «no estaba diciendo que lo acepta ni recomienda su uso, solamente es una descripción de cómo funciona la lengua». Por tanto, una palabra no está «mal» hasta que la acepta RAE y a partir de ahí ya está «bien» .

2. En casa no usas la norma culta

Las normas que establece la RAE van enfocadas a la lengua culta; sus directrices se aplican en contextos formales (un discurso, un correo electrónico profesional, un currículo, un reportaje…). Pero en tu casa puedes decir «cocreta» (que no está en el DRAE, el diccionario de la RAE) y no pasa nada, aunque quizá te miren raro si lo escribes en un libro de cocina. En el caso de puto, parece obvio que nadie lo querrá usar en un contexto formal (la propia Academia lo desaconseja por eso mismo), así que poco impacto tiene saber que la RAE recoge su uso.

3. Las palabras existen sin la RAE

Esa palabra no existe porque no está en el diccionario. Seguro que has oído ese argumento más de una vez. Pero hay que tener en cuenta que hay muchos tipos de diccionarios: históricos, especializados, de una zona geográfica concreta… Es imposible que un solo libro englobe todos los términos de una lengua; siempre se escapa alguno. Por ejemplo, ¿sabías que el DRAE no recoge némesis, una palabra que solemos usar como sinónimo de archienemigo?; y no por ello esa palabra no existe. Pues con puto ocurría igual hasta ahora.

4. Se puede decir almóndiga y murciégalo

La labor del DRAE no solo es registrar cómo hablamos ahora, sino también cómo lo hicimos en el pasado. El objetivo de ese diccionario es poder entender un texto actual y también uno de hace cuatro siglos.

Por ello, es importante conocer las marcas del diccionario; si una palabra se incluye como vulgar, se desaconseja para la lengua culta, por ejemplo. Es el caso de almóndiga, que está en el diccionario, pero con la marca de desusado y vulgar. ¿Por qué está entonces? Para que, si leemos un texto antiguo donde aparezca esa palabra, podamos entenderlo. Pero la marca indica que la RAE desaconseja utilizarlo porque es vulgar. La actual definición de puto (que aún no lo recoge ni como prefijo ni como adverbio) está etiquetada como malsonante.

La RAE y puto

La conclusión de este artículo es sencilla: puto como adverbio se podía usar antes de que la RAE lo aceptara. La opinión de la Academia no lo es todo para los hablantes ni tiene por qué modificar nuestra vida: la lengua es de los hablantes, no de las instituciones. Habla como quieras (con almóndigas y murciégalos) y di los putos que quieras.

Eso sí, cuando tengas que pasar a un registro más formal, sí que conviene echarle un vistazo a la RAE, a su ortografía y su gramática… ¡y contratar un corrector!