Siglas e impuestos: un lío mayúsculo


El mundo económico está lleno de palabras raras, números, porcentajes y tablas. Y también de muchas siglas: de impuestos (IVA, IRPF, PVP, IBI…), de indicadores (PIB) o de índices (IPC, IPCA). Y siempre se escriben en mayúsculas. El lío llega cuando hay que desarrollar el nombre al que se refieren… ¡Correctora al rescate!

Empecemos por el principio. ¿Qué son las siglas? Según la Ortografía de la lengua española, son «un signo lingüístico formado con las letras iniciales de los términos que integran una expresión compleja». Es decir, de la Organización de las Naciones Unidas obtenemos ONU, formada por las iniciales de los términos relevantes que forman su nombre (Organización, Naciones, Unidas).

Solemos asociar las mayúsculas en las siglas con que los nombres a los que se refieren también las llevan. Pero hay que tener en cuenta si son nombres comunes o propios. Por ejemplo, ONU se refiere a un nombre propio y, en concreto, las entidades y organismos se escriben con mayúscula en todos su términos relevantes. Por eso, tanto la sigla como el nombre completo se destacan con mayúscula.

En el caso de los impuestos y otros conceptos económicos, son nombres comunes que se abrevian para evitar escribirlos completos. Por tanto, sus siglas irán en mayúscula, pero su nombre completo, en minúscula: producto interior bruto (PIB), impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF), índice de precios al consumo (IPC), salario mínimo interprofesional (SMI) o impuesto sobre el valor añadido (IVA).

Los impuestos se contagian de «mayusculitis»

Vamos a sacar un poco los colores a los medios de comunicación. Un buen día para ver este pequeño error ortográfico fue el 14 de enero, con la presentación del proyecto de los Presupuestos Generales del Estado para 2019. Los medios rebosaban información sobre las novedades fiscales, bien cargada de erratas y de mayúsculas.

Ejemplo de mayúsculas incorrectas en el desarrollo de las siglas PIB junto a un ejemplo correcto. Diario Expansión, 14-1-19.
Expansión no lo tenía muy claro, así que probó con las dos opciones.
Ejemplo de mayúscula incorrecta en el nombre de los impuestos. Noticia de Cinco Días, el 14-1-19.
En Cinco Días quisieron escribir mal el IRPF cuanto antes para dejar hueco a las erratas.
Ejemplo de mayúsculas incorrectas en la escritura de varios impuestos. Fragmento de una tabla vista en Voz Pópuli el 14-1-19.
En Voz Pópuli llenaron la tabla de *«Impuestos» .

Pero no vamos a cebarnos solo con los medios de comunicación, porque no son los únicos que desconocen este apunte ortográfico. Ni siquiera se lo saben en la web del Ministerio de Hacienda ni en la de la Agencia Tributaria, que se supone que son los expertos. Ay.

Tampoco controla aún lo de las minúsculas el Boletín Oficial del Estado (o el BOE), en el que ya en 2006 se publicó la ley que regulaba los impuestos… malamente escritos.

Página web del Ministerio de Hacienda con todos los impuestos escritos en mayúsculas.
En la web del Ministerio de Hacienda no han dado ni una.
Ejemplo de mayúsculas incorrectas en el nombre desarrollado del IRPF.
Empezamos mal la Ley 35/2006, señor BOE.

¡Ay!, el corrector

¿Conocías ya este pequeño error? Como ves, es muy fácil encontrarlo en cualquier texto económico. En estos casos, el trabajo del corrector ortográfico es revisar cada detalle para asegurarse de que ni un error tan pequeño como este llega a los lectores.

Puedes consultar la recomendación de Fundéu relativa a este tema. Y si quieres ampliar información, te recomiendo que eches un vistazo al apartado «Ortotipografía en economía» de la Wikilengua.