El «ranking» de los anglicismos en los medios


El inglés ha inundado nuestro día a día. Subimos stories para ganar likes mientras nos comemos un muffin (antes conocido como magdalena) en un coffee shop. Pues los medios económicos no iban a ser menos, y tienen anglicismos sin los que parecen no poder vivir. Incluso mal escritos. ¡Correctora al rescate!

¿Cómo se marcan los extranjerismos?

En español señalamos los extranjerismos, las palabras que no pertenecen a nuestro idioma y que no están adaptadas a él, escribiéndolos en cursiva. Si no fuera posible, entre comillas, como en el titular de este artículo. Se hace para avisar al lector de que es posible que esa palabra no se lea tal cual está escrita, sino con la pronunciación del idioma de origen.

Por supuesto, hay extranjerismos que hemos incorporado y que ya forman parte de nuestro vocabulario. Pero, para llegar a ese punto, hay que adaptar su escritura. Si las palabras originales tienen alguna letra o grupo de letras que resultan ajenos al español, estas se adaptan a nuestro sistema fonológico y ortográfico. Básicamente, las adaptamos para que se escriban tal y como se pronuncian. Ya nadie escribiría spaguetti (italiano) pudiendo escribir espagueti, o yogourt (francés) en lugar de yogur.

Los anglicismos económicos más cotizados

Aunque no sea algo exclusivo del mundo económico, había que dejar un hueco para uno de los anglicismos más torturados en los medios: ranking. El pobre sufre de todo: le ponen tilde para intentar colarlo como español (*ránking) o no lo marcan como palabra extranjera. La terminación -ing no es propia del español, por lo que ranking, aunque se pronuncie como se escribe, no está adaptado a nuestra ortografía.

Anglicismos "ranking" (escrito *ránking) y "retail". Expansión.
Un ejemplo de Expansión con un teletipo de Europa Press. El híbrido incorrecto *ránking convive con el anglicismo retail, ese sí bien marcado.
Ejemplo de "ranking" sin marcar como extranjerismo. La Información.
Aquí, ranking no se marca de ninguna manera. Esta vez, en La Información.

Dicho esto, vamos con algunos de los anglicismos más usados en la economía. Por supuesto, en forma de ranking. Hay muchos más, pero estos son algunos de los que más hondo han calado. Y no siempre marcados con su cursiva o sus comillas:

1. Rating

Significa lo mismo que calificación o, para ser más específicos, ‘nota de solvencia’ (de una empresa, de un país…). Los medios prefieren el anglicismo rating porque es una palabra más corta, pero no porque no exista un término español. En el periodismo cada letra cuenta, así que ha ganado adeptos rápidamente.

Ejemplo de El País de un titular en el que se usa "rating" y se marca como extranjerismo.
En El País marcaron rating entre comillas simples. Aunque con el espacio en blanco que queda, habría cabido calificación.

2. Broker

Según el Diccionario de la lengua española (DLE), significa ‘agente intermediario en operaciones financieras o comerciales que percibe una comisión por su intervención’. Existe una forma para escribirlo en español, bróker, pronunciado tal cual se escribe, con una o. Si se pone sin la tilde, debe marcarse como todos los extranjerismos.

Ejemplo de El Mundo para "brokers", marcado como extranjerismo.
Otro ejemplo de El Mundo y, de nuevo, entre comillas simples. Podría marcarse también en cursiva o comillas dobles («» o «»).

3. CEO

Son las siglas en inglés de Chief Executive Officer. En español, consejero delegado. De nuevo, el espacio es la explicación para que haya triunfado tanto este cargo. ¡Anda que no se ahorra hueco escribiendo tres letras en lugar de consejero delegado! Por cierto, las siglas no se ponen en cursiva aunque abrevien expresiones en otro idioma.

Ejemplo de Funds People. Los prefijos unidos a palabras en mayúscula se separan con guion (ex-CEO).
Un ejemplo de Funds People. En este caso el error está en el prefijo, pues debería ser ex-CEO.

4. ETF

Las siglas de Exchange-Traded Fund. Se traducen como fondos cotizados. A grandes rasgos, los ETF son fondos de inversión que cotizan en bolsa. Y, una vez más, sus tres letras han ganado por goleada a las quince de fondos cotizados.

Ejemplo de ETF en un titular de Funds People.
Titular de Funds People.

5. Profit warning

En español podemos traducirlo como advertencia de beneficios. Es un aviso que hace una empresa cotizada cuando cree que algo va a impactar en sus ganancias. Prácticamente nadie usa el término en español, pero no creas que se acuerdan por eso de hay que marcarlo como extranjerismo…

Ejemplo de anglicismo "profit warning" en Bolsamanía, sin marcar como extranjerismo.
En este ejemplo de Bolsamanía, no se destaca profit warning de ninguna forma.

La rapidez es la reina

La conclusión final de este repaso a los medios de comunicación es muy sencilla: cuanto más corto, mejor. En plena era digital no hay que perder un segundo en escribir palabras de más. La rapidez es la reina y el inglés, el rey.

Como periodista, no puedo negar que, en el caso de algunos términos, son más cortos en inglés y los lectores especializados suelen entenderlos igual o mejor que los españoles. Pero entre tantos anglicismos se nos ha olvidado un gran papel de los medios: somos un importante escaparate de la lengua, y la velocidad nunca puede estar por encima de eso.

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