¿Por qué no «inflacción» y «deflacción»?


Si ya eres todo un experto en ortografía, tienes claro que las palabras «inflacción» y «deflacción» no son correctas. Y, si aún no estás muy convencido, preguntamos a la Real Academia Española (RAE) por qué se dice inflación y deflación, que parecen sonar menos bonitas. ¡Correctora al rescate!

En el mundillo económico la inflación y la deflación son ya parte del equipo de periodistas. Están hasta en la sopa, siempre con sus porcentajes y diciéndonos si hemos pagado más o menos este mes.

«Inflacción» pero no «inflactor»

En la Ortografía de la Lengua Española (OLE), se explica que las palabras terminadas en el sufijo -ción (como inflación y deflación) se escriben con doble c, -cc-, cuando en su familia léxica tienen alguna palabra con el grupo -ct-. Es el caso, por ejemplo, de acción, que en su familia léxica tiene acto. O de infección, que tiene infectado o infectar.

Partiendo de aquí, vemos qué pasa con «inflacción» e inflación. Dentro de su familia léxica tenemos palabras como inflacionario o hiperinflación, pero no «inflactor», que tendría ese grupo -ct-. Por ello, inflación se escribe con una sola «c», como discreción o evaluación.

«Deflacción» y «deflactor»

Vale, no es «inflacción», sino inflación. Pero ¿qué pasa con «deflacción»? Porque, a diferencia del caso anterior, sí que existen palabras en su familia léxica con el grupo -ct-: deflactor (‘coeficiente utilizado para la operación de deflactar’) y deflactar (‘transformar valores monetarios nominales en otros expresados en monedas de poder adquisitivo constante’).

Llegados a este punto en el que parece que «deflacción» va a ganar la partida, preguntamos a la RAE para saber qué está pasando. Y la respuesta está en el origen de la palabra. Según explica la RAE, la norma del grupo -ct- no se aplica con aquellas palabras acabadas en -ción que han llegado al español recientemente a través de otras lenguas, como el inglés o el francés. Y ese es el caso de deflación, pero no de inflación, que viene del latín inflatio.

Deflación viene del francés déflation, y esta a su vez del inglés deflation. La RAE explica que el verbo deflactar surgió a partir del inglés deflate con una «c» antietimológica surgida, seguramente, por la analogía con otros verbos que sí tienen el grupo -ct-. En resumen, podemos decir que es una excepción a la norma por su origen.

Si tenéis curiosidad por saber por qué le añadimos una «c»extra sin necesidad a estas palabras, os recomiendo este genial artículo de Sin Faltas en el que hablan de la ultracorrección.

Pocos y escondidos ejemplos

En general, parece que los medios tienen claro que tanto inflación como deflación se escriben con una sola «c». Hay que buscar e indagar bastante para pillarles este fallo, pero alguno que otro no lo ha podido ocultar.

Ejemplo de eldiario.es en el que se ha colado inflacción en las etiquetas del artículo.
En este artículo de eldiario.es se les coló
«inflacción». Aunque se arregló en el texto, se les olvidó cambiar las etiquetas.
Titular de El Periódico de Aragón con inflacción en lugar de inflación.
Otro ejemplo, en El Periódico de Aragón. Esta vez en el mismo titular.
Análisis de mercado del bróker XTB en el que en el titular y la sección hablan de inflacción.
XTB es un bróker que suele escribir comentarios de mercado. En el cuerpo del texto hablan de inflación, pero en el titular y la sección se les ha colado la -cc-.

Excepciones y despistes

¿Ya sabíais por qué no es correcto decir «inflacción» y «deflacción»? Es curioso cómo las nuevas palabras procedentes de otras lenguas «se libran» de las normas ortográficas. Y es curioso también ver los despistes de algunos medios que, cuando se dan cuenta del error, lo corrigen a medias.

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